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Un héroe del magisterio: Misael Núñez Acosta

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Gerardo Peláez Ramos

HACE TRES DÉCADAS, el 30 de enero de 1981, la sociedad mexicana fue sacudida por un proditorio crimen: el líder del Consejo Central de Lucha Magisterial del Valle de México, de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y destacado organizador de colonos y obreros e impulsor de diversas acrtividades culturales y sociales, Misael Núñez Acosta, fue asesinado en Tulpetlac, estado de México.

Los asesinos materiales fueron los pistoleros Rufino Vences Peña, Jorge Mejía Pizaña y Joel Vences Hernández, contratados, según su propia confesión, por Clemente Villegas Villegas, ex dirigente porril en la Escuela Normal Superior de México y secretario particular de Ramón Martínez Martín, en ese entonces secretario general del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.
La burocracia sindical buscó en forma rápida deslindarse del incalificable crimen. Leonardo González Valera, secretario general del CES 36 del SNTE, se dirigió a Ramón Martínez Martín para solicitar su intervención inmediata y enérgica, ante las autoridades correspondientes, a fin de exigir una investigación exhaustiva para que se esclarecieran los hechos sucedidos el 30 de enero en Tulpetlac, municipio de Ecatepec, México. (1)
El mencionado jerarca sindical envió, asimismo, mensajes parecidos a Jorge Jiménez Cantú, gobernador constitucional del Estado de México, y a Carlos Kuri Assad, Procurador General de Justicia de dicha entidad federativa.
Por su parte, el CEN mandó comunicados a Enrique Olivares Santana, secretario de Gobernación, y a Jorge Jiménez Cantú, gobernador mexiquense, declarando que su actuación sindical se desarrollaba dentro de la legalidad y con apego a todas las normas de procedimiento, como constaba a todas las autoridades federales, estatales y municipales con quien mantenía trato; repudiaba y condenaba la violencia en cualquier lugar y forma que se presentara; lamentaba los hechos sangrientos de Tulpetlac y exigía de las autoridades correspondientes la rápida y exhaustiva investigación hasta esclarecer quiénes eran los responsables para que, de inmediato, se les aplicara el castigo que nuestras leyes señalan. Al mismo tiempo, ofrecía su colaboración con todos los medios a su alcance, para la “expeditación” del trámite. (2)
Para la CNTE toda la campaña antimagisterial desatada a la sazón había desembocado en la más brutal represión: habían sido asesinados el maestro Misael Núñez Acosta, miembro del Comité Ejecutivo Democrático de la Sección 36 del SNTE, y el padre de familia Isidoro Dorantes Diez, evidenciando hasta el colmo la capacidad y vocación para la represión de quienes detentaban el poder en nuestro país, a la vez que fue herido el profesor Darío Ayala Meza, quien posteriormente fue secuestrado con lujo de violencia por la policía del hospital del ISSSTE en que se encontraba. (3)
El CCLMVM “Profr. Misael Núñez Acosta” denunciaba, asimismo, que el 30 de enero, a escasos días de su retorno al país, el gobernador de Guerrero, Rubén Figueroa Figueroa, al frente de decenas de policías, invadió escuelas federales, primarias y secundarias, y desalojó a los maestros en paro y a los padres de familia que los acompañaban; encarceló y desapareció a varios compañeros y, al día siguiente, disolvió en Chilpancingo una manifestación de protesta. El mismo día, aproximadamente a las 19:30 horas, fue asesinado el profesor Misal Núñez Acosta junto con un obrero. Otro maestro quedó herido y otro salvó milagrosamente su vida. (4)

Algunos datos de Misael

EL DIRIGENTE MAGISTERIAL caído era un destacado cuadro de la CNTE y el movimiento urbano-popular del estado de México. Misael nació el 1 de agosto de 1949 en Tenango de Doria, de la Huasteca Hidalguense; sus padres eran campesinos pobres, de religión protestante. Cursó la enseñanza primaria en Chalpuhuacán, en su estado natal; continuó los estudios secundarios en la escuela cadete Agustín Melgar, “de donde fue expulsado por culpa de su inquietud estudiantil” y terminó la segunda enseñanza en Tamanzuchale, San Luis Potosí. (5)
Tiempo después, el futuro líder sindical ingresó a la Normal del Mexe, Hidalgo, escuela de la que fue corrido “al denunciar los malos manejos que se hacían con las raciones alimenticias”. Luchó en la Dirección de Normales en el Distrito Federal para ser reinstalado, oponiéndose a que lo trasladaran a Atequiza, Jalisco. Por fin, terminó sus estudios en la Normal de Tenería, Estado de México, en 1970. (6)
Misael Núñez Acosta era un conductor de masas  carismático, y “a donde llegaba organizaba al pueblo”; desde el momento mismo de su instalación en la zona de Tulpetlac, Misael buscó organizar a núcleos de obreros de esa región. Comenzó haciéndolo primero en su calidad de padres de familia y de colonos. Gracias a su labor política y social el movimiento urbano-popular avanzó en su organización y sus conquistas.
Algunos maestros oficialistas y autoridades buscaron, en 1977,  sacar a Misael de la escuela donde trabajaba. En una asamblea de colonos y padres de familia los charritos plantearon: “O se va Misael o nos vamos todos”. Los asistentes respondieron con firmeza: “Váyanse todos”. Misael quedó entonces como director de la escuela.
En 1978, el dirigente magisterial ingresó a la Universidad Autónoma Metropolitana para estudiar la carrera de Derecho. Simultáneamente a estas luchas de colonos, a su labor docente y a sus estudios, comenzó a buscar organizar a los maestros de la región. Con el grupo Unidad Sindical editaba el boletín magisterial Análisis. Así, fue creando las condiciones para que después estallara la insurgencia magisterial en el Valle de México, y tuvieran una base más o menos organizada desde donde influir sobre los acontecimientos.

El marco del crimen

La oleada de fin de año

CON EL OBJETO de ubicar el accionar político-social de Misael, conviene hacer un breve repaso de los acontecimientos en el SNTE antes, durante y poco después de su asesinato. El último tercio de 1980 fue decisivo en la marcha del movimiento de los trabajadores de la enseñanza. Decenas de miles de maestros de Morelos, Valle de México, Chiapas y otras entidades federativas se incorporarían o reincorporarían de lleno a aquellas jornadas de fin de año. El 10 de septiembre, el profesorado morelense obligó a firmar un documento a Ramón Martínez Martín, quien se comprometió a convocar a un congreso para regularizar a la Sección XIX del SNTE en sus órganos de gobierno sindical. Este compromiso fue violado por el secretario general del SNTE, al desdecirse el 25 de ese mes.
Los días 19 y 20 de septiembre se realizó una Conferencia de la CNTE, a la cual asistieron representaciones de 24 estados de la República. Se acordó exigir la realización de los congresos seccionales en Chiapas, Oaxaca, Morelos y Yucatán, el descongelamiento de sobresueldos, el cese de la represión, la solución a los pliegos petitorios del Valle de México, Chiapas, Morelos, Oaxaca y otras entidades, y un incremento salarial del 50 por ciento. La conferencia reafirmó a la CNTE como el órgano de coordinación de la lucha  y confirmó el creciente carácter nacional de la misma.
Queriendo detener la agitación magisterial, los vanguardistas celebraron un acto de 30 mil individuos el 22 de septiembre y se reunieron de esta fecha al 24 del mismo mes. En un manifiesto, el CEN del SNTE afirmaba:

Se vive un momento de plena efervescencia política, derivado de la incursión de partidos políticos en la vida activa del país. Nuestra organización sindical, durante muchos años, ha sido centro y foco de atención de  diversas corrientes ajenas al magisterio del país; de pronto y de la noche a la mañana se fabrica una llamada marcha del magisterio en la Ciudad de México, donde participaron organizaciones como el SUNTU, el campamento 2 de Octubre, de colonos de la zona oriente del Distrito Federal, alumnos de la Escuela Normal Miguel Serrano, de la Escuela Arqueles Vela, de la Escuela Normal Popular, habitantes de Iztapalapa y otros. (8)

José López Portillo asistió al acto de conmemoración del VIII  aniversario del Movimiento Reivindicador 22 de Septiembre, y el 24, el SNTE entregó al Primer Mandatario las conclusiones de las mesas de trabajo de diversos seminarios. El presidente ofreció superar la falla en el pago de salarios. (9)
En distintos puntos del país la agitación cundía y se ahondaba. Tendían a proliferar los mítines y manifestaciones, asambleas de todo tipo, tomas de locales sindicales y de la SEP, conferencias de prensa, edición de volantes y publicación de remitidos en los periódicos. En resumidas cuentas, el movimiento ascendía.
La huelga constitucional del magisterio morelense estalló el 13 de octubre, estando precedida y seguida de otras formas de acción colectivas. El 29, la masonería denunció una supuesta intromisión y manipuleo de los grupos clericales del conflicto magisterial de Morelos. (10

El paro-marcha del 16 de octubre

DE ACUERDO CON el CCLM del Valle de México:

El 16 de octubre de 1980 se inscribe en la historia del movimiento independiente como una ¡jornada de lucha sindical!, con el éxito logrado en la magna manifestación realizada de la Escuela Normal Superior de México a la SEP y el SNTE; con la participación de más de 50 mil  maestros, procedentes de Morelos, Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Tlaxcala, Hidalgo, Puebla, Valle de México, Valle de Toluca, secciones IX, X y XI del DF, Querétaro, Michoacán y algunas pequeñas comisiones de otros estados, más la participación de los contingentes de telesecundarias, INAH, ENSM, Educación Física, Universidad Pedagógica, la Normal Miguel Serrano, normales rurales, Frente Popular de Zacatecas y algunos más.
Cabe aclarar e informar que, aparte de la manifestación en México, en diversas partes del país se realizaron mítines y pararon más de 100 mil maestros más (sic), resultando en forma global que en la jornada sindical participaron más de 150 mil maestros. (11)

El éxito del paro-marcha del 16 de octubre fue indiscutible. Esto ayudó a impulsar la movilización desarrollada días después en la capital de la Federación.
Ese mismo día, la burocracia sindical inventó el cuento de la agresión armada en contra de Álvaro H. Brito, secretario general de la Sección IX del SNTE. La provocación tenía un filo bien claro: orillar al gobierno a generalizar la represión sobre el magisterio insurgente.

El gran paro-marcha nacional del 5 de noviembre

LOS TRABAJADORES DE la educación realizaron el 5 de noviembre de 1980 una gran marcha en la capital federal, que contó con la participación de decenas de miles de maestros de Chiapas, Valle de México, Morelos y otras entidades, a la vez que con la solidaridad de miles de trabajadores del SUNTU, el FAT, el SUTIN, el SITUAM y estudiantes de la ENSM, la ENM, el IPN y la UNAM.
El paro abarcó a varias decenas de miles de educadores en una parte considerable de la República.
Por la madrugada del 6 de noviembre, hubo agresión física y conato de desalojo del plantón de Chiapas y Morelos frente a la SEP y el SNTE, mientras se desarrollaban acciones represivas e intimidatorias en Guerrero, Veracruz, Yucatán, Tabasco y Valle de México. Los maestros chiapanecos se refugiaron en la Escuela Normal Superior.

El VIII Consejo Nacional Extraordinario DEL SNTE

EL VIII CONSEJO Nacional Extraordinario, celebrado el 8 de noviembre,  no discutió ninguno de los puntos del temario que se referían a demandas magisteriales. Fue, en realidad, un mitin vanguardista, donde desahogaron su amargura ante el avance del movimiento huelguístico magisterial. Destacaron las amenazas lanzadas contra los secretarios del MRM y los dirigentes de los CCL. Menudearon, asimismo, los juramentos de fidelidad a Carlos Jonguitud.
La charrería inició una campaña de denuncias contra los líderes desplazados por el vanguardismo. El CEN del SNTE, en un documento sobre el VIII Consejo Nacional Extraordinario amenazaba:

4º Que de no terminar los embates del Partido Comunista Mexicano, del Partido Socialista de los Trabajadores, de la Coalición de Izquierda y del clero político, extraña y peligrosamente asociados, así como de quienes en la obscuridad auspician y pagan estos movimientos, llegaremos inclusive a la huelga nacional en defensa de la unidad y la preservación de nuestro sindicato. (12)

El vanguardismo, de este modo, blandía la huelga nacional no para pelear por las demandas del magisterio, sino para atacar a la izquierda y las fuerzas de oposición. Mayor descomposición de los burócratas del SNTE es difícil de superar.

Balance de esta etapa

EN ESTA ETAPA, la insurgencia magisterial registró ciertos avances: cabe destacar el rompimiento del monolitismo vanguardista, al ser obligada la dirección del sindicato a aceptar representantes legítimos en las comisiones ejecutivas de las secciones VII, XL y XIX. Se suscribió un convenio entre el CEN del SNTE y la representación del magisterio federal chiapaneco. (13)
La burocracia sindical se comprometió a celebrar congresos democráticos en Chiapas y Morelos en un plazo que no excediera de cuatro meses.
El movimiento, en esa fase, no alcanzó la negociación conjunta.
El CCLM del Valle de México eligió el 13 de noviembre un CE democrático a través de un congreso de masas en Ciudad Universitaria, al cual asistieron más de 13 mil trabajadores de la educación, ocupando Misael Núñez Acosta la Secretaría de Conflictos de Escuelas Primarias.
Los diputados priístas se pronunciaron directamente por la represión, por medio de una inserción pagada en los medios impresos. Sin embargo, la extensión del movimiento, la solidaridad popular y las contradicciones interburguesas y del aparato gubernamental y corporativo impidieron una salida de esa naturaleza.

Contraofensiva vanguardista

EL GRUPO HEGEMÓNICO en el SNTE llamó, luego de la oleada antes expuesta, a realizar marchas simultáneas “en las 55 secciones”, las cuales dieron inicio el 29 de noviembre con seis actos. En el DF no reunieron ni a 2 mil personas, esto es, un porcentaje muy bajo de la membresía sindical del Distrito Federal y el Valle de México.
En diciembre se produjeron acciones dignas de ser mencionadas en el estado de México, Hidalgo (donde se celebró un congreso de masas), Chihuahua, Chiapas, Puebla y Guerrero, por demandas económicas y político-sindicales.

1981: año de la victoria en Chiapas

1981 FUE UN AÑO de importantes acontecimientos en el gremio de la educación. Las secciones VII y XL fueron sustraídas al tejemaneje de los discípulos de Jonguitud.
El paro del CCL de Guerrero estalló el 15 de enero en demanda del 50 por ciento de aumento al sueldo base, descongelamiento del sobresueldo y su incremento en 100 por ciento, pago de salarios atrasados y plaza a todos los trabajadores. El mismo día comenzó la paralización de actividades en Hidalgo.
El 16, la CNTE presentó un pliego de peticiones a la SEP y el SNTE.

El IX Consejo Nacional Extraordinario del SNTE

EL IX CONSEJO Nacional Extraordinario ampliado del SNTE tuvo verificativo el 19 de enero; se aprobaron las respuestas de la Comisión Tripartita SEP-SPP-SNTE, que incluían como puntos fundamentales el descongelamiento de sobresueldos y el establecimiento de tiendas de artículos de primera necesidad en el DF y en todas las regiones del país.
La dirección nacional del sindicato concluía:

Que a pesar de todos los intentos de grupos ajenos al magisterio nacional e intereses políticos inconfesables, nuestra organización ha salido nuevamente fortalecida y ha proporcionado a los maestros de México una tercera respuesta… (14)

Graves acontecimientos

EN LA HISTORIA de la insurgencia de los trabajadores de la enseñanza ocurrieron hechos sobresalientes el 30 de enero: la SEP hizo un recuento de las conquistas alcanzadas por el magisterio en los últimos meses, Misael Núñez Acosta fue asesinado y Rubén Figueroa agredió salvajemente a los maestros de Guerrero.
Sostenía la SEP:

Entre las prestaciones de orden económico, profesional y social, acordadas a los maestros en los últimos ocho meses, sobresalen:
–10 por ciento de incremento el 15 de mayo de 1980.
–22 por ciento de incremento el 16 de agosto de 1980.
–5,5 por ciento de incremento, promedio, por ajustes, el 1o. de septiembre de 1980.
–Mil pesos mensuales adicionales a maestros de zonas rurales de menor desarrollo, el 1º de septiembre de 1980.
–Siete mil millones de pesos para incremento de sobresueldos regionales el 1o. de enero de 1981.
–50 a 75 por ciento de aumento para alrededor del 60 por ciento de las plazas beneficiadas.
–Mayor proporción a los porcentajes inferiores que comprende a la mayoría de los trabajadores de la educación.
–Desgravación del 19,1 al 100 por ciento del impuesto sobre productos del trabajo a los salarios, lo que eleva sus percepciones netas. (15)

La CNTE le contestó a la SEP:

Los aumentos de mayo y agosto de 1980, la disminución a la tasa de impuestos para los salarios menores de 160 mil pesos, el descongelamiento del sobresueldo y las modificaciones a la ley del ISSSTE son triunfos, aunque limitados y parciales, producto de la lucha de los trabajadores de la educación; triunfos que el gobierno se ha visto obligado a hacerlos extensivos al resto de los trabajadores al servicio del Estado. (16)

El gobernador del estado de Guerrero, Rubén Figueroa Figueroa, acompañado del subdelegado de la SEP, Antonio Morales Ruvalcaba, y del jefe de Policía y Tránsito, Victórico López Figueroa, recorrió las escuelas en Iguala, Huitzuco y Taxco a punta de pistola, invadió escuelas primarias y secundarias, rompió banderas rojinegras y desalojó a maestros paristas. Al día siguiente fue reprimida una manifestación de protesta y secuestrados Edelmiro Castro Sedano, Nicolás Valle Tenorio, Marco Antonio García G. y otros maestros.
Los hechos citados se inscribían en un contexto complicado: fraudes electorales en varias regiones del país, expedición de la Ley de Fomento Agropecuario, decreto de ley de educación anti-UAS y privatizante en Sinaloa, agresión charrista a los obreros de Tremec y otros signos de evidente giro a la derecha. Las fuerzas de avanzada del país llamaron a detener el clima de enrarecimiento político.
La represión no impidió el desarrollo de la lucha. El 2 de febrero, en la capital federal, se celebró una gigantesca manifestación que culminó con un mitin y un plantón frente a la SEP y el SNTE. El 3 por la madrugada, fue agredido el plantón y los maestros fueron desalojados y llevados a los alrededores del DF y otras entidades.
El desarrollo de la lucha magisterial introdujo, de forma incipiente, la división del bloque hegemónico en el sindicato, cuando menos en su fracción del PPS. Así, el 6 de febrero de 1981, se publicó un manifiesto de la Comisión Nacional Organizadora del Frente Revolucionario de Unidad Magisterial, en el cual se deslindaban campos con los priístas. Sostenía el documento:

Este retroceso hacia el grupismo ha sido también una consecuencia de la desviación que, en su funcionamiento, ha sufrido Vanguardia Revolucionaria del SNTE, que debió ser la continuación del Frente Nacional de Unidad Revolucionaria de los Trabajadores de la Educación, creado en el año de 1961 por los dirigentes magisteriales de esa etapa, con las orientaciones del maestro Vicente Lombardo Toledano, como un movimiento que fundamentalmente dirigió la defensa de la unidad y de la independencia del sindicato y la defensa del artículo 3º Constitucional, frente a quienes trataron de dividirlo desde dentro y desde fuera de la Sección IX. (17)

El movimiento rompió la cerrazón burocrática y las negociaciones se abrieron. La CNTE declaró:

Con base en la movilización del magisterio en lucha, por primera vez el CEN del SNTE se ha visto forzado a aceptar la negociación con la Coordinadora Nacional. En una primera discusión se comprometió a pronunciarse públicamente en contra de la represión al magisterio en el estado de Guerrero. Por otra parte, manifestamos nuestro desacuerdo y señalamos la irresponsabilidad de la dirección sindical, la cual, en vez de continuar la discusión inmediata de los problemas, condicionó ésta al aplazamiento de las negociaciones, del pasado miércoles al día de hoy.
El CEN del SNTE se compromete a dar respuestas concretas, priorizando, como es nuestra exigencia, los problemas de representatividad, y abrir canales para lograr el pleno reconocimiento de los representantes electos democráticamente, para que sea respetada la voluntad mayoritaria de los trabajadores de la educación. En este sentido deberá tocarse el reconocimiento de los comités seccionales elegidos democráticamente en Hidalgo y el Valle de México; el reconocimiento de una comisión ejecutiva electa por el Consejo Central de Lucha de Guerrero; y la celebración de los congresos seccionales en Oaxaca, Morelos y Chiapas, en la exigencia de que sean respetadas las fechas acordadas para la celebración de los mismos en los convenios respectivos; así como la destitución del secretario general de la Sección 23 de Puebla. (18)

Los CCL aceptaron cinco puestos en los comités ejecutivos de Guerrero, Hidalgo y Valle de México. Esto trajo a colación, una vez más, la discusión en torno a las relaciones sindicatos-partidos. El CCLMVM sostenía:

5. Protestamos enérgicamente por la conducta oportunista del llamado Partido Comunista Mexicano, de la Coalición de Izquierda y en especial de los diputados por el PCM Pablo Gómez y Othón Salazar por sus declaraciones de prensa atribuyéndose la dirección política de nuestro movimiento. Ni el PCM ni la coalición tienen la influencia ni la autoridad política necesarias para dirigir un movimiento como el nuestro. La conducta del oportunismo facilitó la política impositiva del Estado; ellos quebraron el frente formado por los CCL del Valle, Hidalgo y Guerrero al aceptar de inmediato y sin consultas las propuestas de integrar a cuatro elementos en los comités seccionales, iniciando en ese sentido negociaciones por separado mucho antes de precisar los términos del acuerdo en lo salarial, asistencial y laboral. Tal conducta hizo que la fuerza nunca antes aglutinada de tres secciones en lucha se dividiera, e hizo necesario un deslinde con los partidos, grupos y personalidades oportunistas que creó confusiones y mayor división. (19)

Pedía la expulsión de la CNTE de las organizaciones político-sindicales.
El MRM respondió:

…consideramos nociva la actitud de los compañeros del Frente Magisterial Independiente Nacional (FMIN), que dirigen el Consejo Central del Valle de México, quienes, asumiendo la perniciosa política de la Unidad Obrera Independiente, propician la confusión y la división entre el magisterio. Acusan, sin precisar a quién, de que los “oportunistas” quebraron el frente formado por los CCLs, refiriéndose implícitamente a Guerrero, lo que resulta a todas luces falso e irresponsable. La decisión del CCL de Guerrero fue resultado de la discusión y determinación de sus bases, partiendo de un análisis serio de la situación de fuerzas. Los dirigentes del Valle de México se presentaron con su decisión propia de aceptar el paquete, a lo cual influyó la información obtenida a través de sus contactos oficiales. Este tipo de acusaciones pretende ocultar la quiebra de su política, sobre todo cuando en forma por demás teatral declaraban que: “no venían por huesos” y “que jamás los aceptarían”. (20)

Sobre los pasos dados en torno a la reestructuración orgánica, el CEN planteó:

Dentro de la vía estatutaria se han ampliado los comités seccionales para dar participación a cinco elementos que se han comprometido a trabajar en forma conjunta como miembros de los comités ejecutivos seccionales, buscando, dentro de un clima de lealtad a su organización sindical y a las normas que la rigen, la unidad institucional de sus respectivas jurisdicciones. (21)

El magisterio insurgente logró en enero-febrero de 1981 llevar adelante la acción conjunta de los destacamentos de Guerrero, Hidalgo y Valle de México; impuso una actuación unitaria pro-pliego nacional; implantó la negociadora única; y obtuvo la respuesta de la ampliación de comités seccionales.
Al efectuar un balance, la CNTE indicaba:

Producto de las acciones del magisterio democrático son: el aumento del 22 por ciento arrancado con la histórica jornada del 9 de junio y el plantón de los maestros oaxaqueños; el descongelamiento del sobresueldo; las mejoras a jubilados; y la reducción del impuesto al salario. Todo esto constituye la respuesta global del gobierno a las demandas que hemos levantado y que hemos sostenido con paros, huelgas, plantones y marchas en los últimos meses. Triunfos que el gobierno se ha visto en la necesidad de hacerlos extensivos al resto de los trabajadores al servicio del Estado.
Lo más importante es que las amplias masas magisteriales han aprendido que el método de lucha son las movilizaciones, los paros, las huelgas y los plantones. La legítima democracia sindical se ha expresado en los consejos centrales de lucha, en los congresos y las asambleas de masas. Ante esto es repudiable que los charros de Vanguardia Revolucionaria pretendan adjudicarse como logros de la dirección sindical las respuestas que nos han sido dadas. Estos son triunfos de las decenas de miles de maestros organizados en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación y Organizaciones Democráticas del SNTE. (22)

Epílogo

EN ESE MARCO se dio el asesinato de Misael Núñez Acosta. A 30 años de ocurrido este crimen nefando, la impunidad sigue imperando y los culpables materiales e intelectuales se pasean por las calles muy quitados de la pena, gozando y luciendo sus privilegios malhabidos.
El atentado se preparó con meses de antelación. En un desplegado del CES 36 del sindicato de maestros, publicado en la prensa nacional, se amenazaba a Misael y otros líderes de la disidencia magisterial:

La Sección 36 del SNTE ha mantenido la serenidad y la cordura sin dar respuesta a la provocación y al insulto a estos grupos de agitación. Esto no es un signo de debilidad; sin embargo, estamos decididos a colocar en su sitio a quienes no entienden ningún lenguaje y sólo obedecen consignas en forma dogmática. (23)

A mediados de 1981, los sicarios que ultimaron a Misael fueron detenidos en el estado que gobernaba Carlos Jonguitud Barrios, San Luis Potosí, juzgados y condenados a 30 años de prisión, siendo recluidos en la cárcel de Barrientos, del municipio de Tlalnepantla, estado de México, lugar en el que permanecieron como seis meses. Después fueron enviados al penal de la Perla, ubicado en Ciudad Nezahualcóyotl, de donde, pasadas varias quincenas, “se fugaron”. Igual ocurrió con Clemente Villegas Villegas, el intermediario y pagador de los asesinos, quien “misteriosamente” escapó hacia rumbos desconocidos.
A fines de 2002, la lideresa del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales, compareció ante la Fiscalía para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, empero el hecho no pasó a mayores. El caso fue archivado y el asesinato de Misael permaneció y permanece en la impunidad.
La CNTE, el sindicalismo independiente, la izquierda política y todas las fuerzas democráticas persisten en demandar justicia, sin embargo el poder y la influencia de Elba Esther Gordillo y de la burocracia sindical magisterial han prevalecido hasta ahora y la impunidad camina por sus fueros en el estado de México y otras entidades de la República Mexicana. Desde el gobierno de José López Portillo hasta la administración espuria de Felipe Calderón Hinojosa, pasando por los sexenios de Miguel de la Madrid Hurtado, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León y el inepto y crorrupto Vicente Fox Quesada, se ha carecido del interés y la preocupación por esclarecer el homicidio sucedido en Tulpetlac, estado de México. Es justo concluir, entonces, que ni priístas ni panistas, y mucho menos los “militantes” del PANAL, se proponen alcanzar el objetivo de que en México exista, se fortalezca y desarrolle el estado de derecho. Más claro ni el agua.

Notas

(1) Desplegado, 31-I-81.
(2) Volante, 31-I-81.
(3) UnomásUno, 1-II-81, p. 5.
(4) UnomásUno, 2-II-81, p. 7.
(5) Misael Núñez A. Biografía de una lucha / Relato de una infamia, México, Foll. de Ed. Sind. núm. 8, D-III-24 INAH, 1981.
(6) Ibíd.
(8) Educación, vol.I, núm. 5, 1981, p. 28.
(9)  El Gobierno Mexicano, 3ª ép., núm. 46, septiembre de 1980, pp. 148-149.
(10) El Día, 1-XI-80, p. 9.
(11) Volante, 18-X-80.
(12) El Día, 10-XI-80, p. 7.
(13)El documento, fechado el 8 de noviembre, era suscrito por Ramón Martínez Martín, Ramón Zúñiga Romero y otros, a nombre del CEN, y por Exal René Palacios, Sergio Nigenda Capito, Nein Farrera Gómez, Ricardo Aguilar Gordillo, Manuel Hernández Gómez y otros, a nombre del magisterio federal chiapaneco. (Luis Hernández (rec.), Las luchas magisteriales. 1979-1981 (Documentos. I), México, Ed. Macehual, 1981, p. 103).
(14) Excélsior, 20-I-81, p. 36-A.

(15) El Día, 30-I-81, p. 9, y Gerardo Peláez Ramos, Historia del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, México, Ed. del STUNAM, 2ª ed., 2000, p. 244.
(16) UnomásUno, 1-II-81, p. 5.
(17) Volante, 6-II-81, y Gerardo Peláez Ramos, Diez años de luchas magisteriales (1979-1989), México, Ed. del STUNAM, 1999, p. 36.
(18) UnomásUno, 6-II-81, p. 5.
(19) UnomásUno, 23-II-81, p. 7.
(20) UnomásUno, 28-II-81, p. 25.
(21) Excélsior, 22-II-81, p. 35-A.
(22) Gerardo Peláez, “La insurgencia del magisterio”, en Página Uno (suplemento político de Unomás-Uno), núm. 20, 10-I-82, p. 2.
(23) José Martínez, La Maestra. Vida y hechos de Elba Esther Gordillo, México, Océano, 2003, p. 97.

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