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Venezuela: Fuerzas Bolivarianas de Liberaci

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Venezuela, donde una guerrilla se arma para defender al gobierno y la constitución

En sentido inverso a la tradición guerrillera en América Latina, donde históricamente los grupos insurgentes armados surgieron para derrocar gobiernos opresores, en Venezuela la principal fuerza guerrillera apoya al gobierno y no tiene dentro de sus hipótesis de conflicto la confrontación con el Estado. Reproducimos la entrevista realizada por integrantes de Campo Antiimperialista ( www.antiimperialista.org ) al Comandante Jerónimo Paz, de las Fuerzas Bolivarianas de Liberación – Ejército Libertador (FBL-EL), quien expresa un inteligente análisis de las contradicciones del proceso bolivariano, coincidente en muchos planos con las críticas que surgen de distintas organizaciones de base que apoyan la “revolución bolivariana”.

¿Cuál es el papel de la izquierda revolucionaria en el proceso bolivariano hoy?

La izquierda todavía no ha logrado recuperarse de la derrota que sufrió con los acontecimientos del 1989/91 en los países socialistas. Además, las fuerzas de la izquierda revolucionaria venezolana tampoco han vencido la derrota de los años ´70. Esto explica en parte la división que existe entre las fuerzas de izquierda en Venezuela. La vieja izquierda, hoy, o está sin presencia decisiva en el proceso o está en la oposición al proyecto bolivariano. Por lo tanto el movimiento popular se ha desarrollado muy focalizado y sólo responde a exigencias inmediatas. Hay experiencias interesantes, pero desarticuladas. Consideramos que parte del proyecto de reconstrucción de una izquierda revolucionaria en Venezuela es la elaboración de una visión nacional a partir de los principios revolucionarios.

El proceso bolivariano pues no es un proyecto que surge desde la izquierda.

El PCV (Partido Comunista Venezolano) tenía su período glorioso en la lucha contra la dictadura de Pérez Jiménez, dictadura que se inscribía en la estrategia internacional de contención del comunismo. La caída de la dictadura fue fruto de las movilizaciones populares. El PCV emerge de la caída de la dictadura de Pérez Jiménez como el partido más fuerte. Pero no tenía una estrategia política de poder. La burguesía y sus partidos de derecha llamaron a la desmovilización y los dirigentes del PCV se alinearon a la burguesía afirmando las elecciones.

Del 1958 al 1975 Venezuela vivía el período de la lucha armada. Pero la lucha popular ya era en reflujo y la burguesía era encargada de instalar elementos de Estado social porque disponía de mucho dinero. Cuando el MIR (Movimiento de Izquierda Revolucionaria) – división de AD (Acción Democrática) – convocaba al pueblo a la lucha armada, no lo seguía. Era más bien un momento de lucha política y social.

La derrota de la izquierda la deja sin respuesta cuando el capitalismo y el sistema de Punto Fijo entraron en crisis. En febrero del 1989 llega el Caracazo, primera insurrección contra el modelo neoliberal, levantamiento espontáneo del pueblo. Inicia un proceso de reorganización, pero la izquierda queda fuera de la nueva dinámica, no tiene proyecto político como ya sucedía en 1958. Esto explica el surgimiento del fenómeno de Chávez.

En los años de la movilización popular y social resurge una corriente patriótica dentro de las FF.AA. que entra en acción el 4 de febrero de 1992. La izquierda la veía con simpatía, pero padeciendo de estrategia propia sólo la quedaba subordinarse, mientras que otra parte de la izquierda se ponía abiertamente en contra de los militares bolivarianos. La izquierda venezolana siempre ha sido marcada por el seguidismo que hasta hoy se revela cuando Chávez dice algo y la izquierda lo sigue, pero sin proyecto propio, sin estrategia, lo que constituye una debilidad del proceso.

Como nacen las FBL en este panorama de una izquierda derrotada y en crisis?

El núcleo fundador viene del PCV, otro grupo del cristianismo de base, la teología de liberación y el tercer sector surge de los nuevos movimientos sociales.
A la izquierda de los años ´60 y ´70 de hecho le faltaba una estrategia de poder. A fines de los años ´70, comienzo de los ´80, nosotros comenzábamos a notar esta ausencia de una estrategia dentro del PC. Por lo tanto el partido tendía a ser absorbido por el reformismo y sólo se movía cada cinco años en período electoral. Cuando se iniciaban los debates dentro del PCV, el objetivo era apuntar hacia una revisión de la estrategia política y la visión. El fracaso de la izquierda frecuentemente se explica por implementar esquemas. El PCV no tenía un análisis y un proyecto para Venezuela. Casi era prohibido leer a Bolívar por ser considerado burgués, miembro del sector de los mantuanos. La izquierda revolucionaria todavía no ha superado este esquematismo que nos dificultaba entender el significado del proceso bolivariano. Como Lenin en su tiempo construyó una teoría revolucionaria desde y para Rusia, nuestro reto es hacerlo para América Latina en general y Venezuela en particular. Esta construcción de una teoría revolucionaria pasa por la combinación de Marx y Bolívar. Las FBL nacen a partir de este concepto, somos marxista bolivarianos.

Otro problema a considerar era aquel del pueblo. El pueblo tiene que ser en el centro de la estrategia, no como mera consigna, sino en los hechos. Son las masas en desarrollo donde puede nacer el socialismo. La izquierda histórica cometió el error de planificar la revolución sin considerar a las masas, sus exigencias, su grado de desarrollo. La construcción desde las masas nos lleva al concepto de poder popular. Las FBL no planteamos la toma del poder por asalto, sino la construcción de poder popular.

A mediados del 1986 se celebra un primer encuentro nacional, llamada Reunión del Pozo, Estado de Zulia, que fue la reunión constitutiva. En esta reunión se planteaba un estudio teórico y de la realidad del país. La experiencia de Centroamérica era decisiva ya que demostraba la importancia del elemento nacional, por ejemplo Sandino en Nicaragua, Farabundo Martí en El Salvador. Desde el punto de vista ideológico nos basamos en el marxismo, pero se agrega el elemento nacional, lo que para Venezuela es Bolívar. Se trata de una lectura marxista de la realidad venezolana orientada hacía el pueblo, con un lenguaje más fresco, no sólo comprensible para los militantes de partido.

En la primera reunión también se tomó la decisión de formar una organización político-militar. Esto partía de la idea de que la liberación pasa por el enfrentamiento con el imperio y por lo tanto requiere una estrategia política, militar e internacional. Todavía faltaba una formación militar ya que en esta primera etapa no había gente de la guerrilla de los ´70. La formación militar poco a poco se lograba acumular a lo largo de los años en diferentes partes.

Sólo seis días después de la fundación en el ´86 había el primer enfrentamiento con la policía política que nos dejaba un muerto. Este hecho sin embargo no pasaba al conocimiento público ya que nuestro plan preveía una construcción silenciosa para crear las condiciones de aparición pública de la organización que, según nuestro análisis, hubiese requerido un período de unos diez años. El golpe de 1992 aceleró este proceso. El 23 de Septiembre una unidad de nuestra organización ejecutó la “Operación Dignidad” contra la corrupción representada en Antonio Ríos, ex presidente de la CTV (Central de los Trabajadores de Venezuela), reivindicada en una comunicado público donde se explica el por qué de la acción y se da a conocer la existencia de las FBL, rompiendo así el silencio y pasando a la etapa de la construcción clandestina. La corrupción era un elemento muy sentido y sigue siéndolo. Por esto lo retomamos como bandera de lucha como también lo hace el Presidente Chávez hoy en día.

¿Cómo se inscriben las FBL dentro de las fuerzas que apoyan el actual proceso bolivariano?

Somos un proyecto político preciso que todavía se está desarrollando y nos consideramos parte de la vanguardia colectiva. Retenemos que Chávez tiene un liderazgo efectivo en el pueblo, por esto apoyamos el proceso bolivariano, pero de manera independiente.

Hay dos aspectos que consideramos los peligros principales para el proceso, el Plan Colombia y el reformismo dentro del chavismo. El proceso bolivariano no es homogéneo. A causa de la debilidad de la izquierda, en el chavismo confluyeron amplios sectores de la derecha, de la IV República. Cuando Chávez sale de la cárcel buscaba aliados dentro de la izquierda que sin embargo quedaba sorda a sus propuestas. Contrariamente, la burguesía criolla, golpeada del modelo neoliberal, inmediatamente se insertaba en el proceso chavista. Luis Miquelena se afiliaba con Chávez construyendo una plataforma política para apoyarlo. Esto es expresión de la búsqueda de un proyecto de salvación de la burguesía criolla. El programa de nacionalización, de desarrollo endógeno y de incentivar la economía interna son todos elementos que refuerzan la burguesía criolla.

El pensamiento de Chávez sin embargo va mas allá. Su programa en el contexto internacional actual representa un proyecto revolucionario, su posición frente a los EE.UU. es un desafío al capitalismo actual. Ya se ha logrado una mayor depuración, pero los elementos burgueses siguen siendo fuertes, tanto económicamente como numéricamente, y son en grado de controlar el proceso. La lucha de clases se desarrolla al interno del chavismo.

¿Cuál es la posición de Chávez frente a las organizaciones de izquierda y revolucionarias pro-bolivarianas?

Primero Chávez no cree mucho en la izquierda revolucionaria venezolana, también a causa de su propia experiencia con ella. La izquierda, por ejemplo, prometía un levantamiento popular para el 4 de febrero de 1992 en apoyo a la rebelión militar de Chávez. Pero los camiones con armas quedaban inutilizados en los barrios. Además, muchos sectores de la izquierda se han expresado en contra de Chávez. Nosotros consideramos a Chávez un revolucionario, si no, ya hubiera sido absorbido por el sistema. Fidel Castro en una ocasión ha recomendado a Chávez gobernar con la izquierda. Chávez le dijo que sí, pero con cuál izquierda, que dónde está esa izquierda.

Segundo hay que entender el concepto político de Chávez. Su pensamiento todavía no está a la altura de las exigencias de la revolución, a pesar de que se ha desarrollado hacia la izquierda. Por ejemplo, antes hablaba del capitalismo salvaje con la alternativa implícita de un capitalismo humano, hoy sólo habla del capitalismo y durante el Foro Social Mundial planteaba el socialismo como alternativa. O sea pasa del nacionalismo a un nacionalismo de izquierda con posiciones cada vez mas revolucionarias.

Sin embargo en la concepción estratégica del proceso este planteamiento no se refleja. Todavía queda mucho de las categorías propias de los militares que no valoran el papel del pueblo y de la izquierda. El paradigma básico son los tres pilares, el liderazgo personal, las Fuerzas Armadas Nacionales como partido y el pueblo. En el discurso de los militares patrióticos se evidencia una concepción mesiánica que también existe en Chávez cuando insiste que él resolverá los problemas, que él interpreta la voluntad del pueblo, etc.

Sin embargo, el proceso bolivariano plantea una democracia participativa y protagónica, un nuevo modelo de Estado.

Los que dirigen el proceso no contemplan, a excepción a lo mejor de Chávez, un concepto popular donde la democratización del poder sea parte integral de los objetivos estratégicos. El momento actual del proceso se puede definir como revolución democrático-burguesa. Consideramos que nuestro papel es construir y articular el movimiento popular, una fuerza social y política, que pueda invertir las correlaciones de fuerza e imponer al Estado el poder popular para dar a la revolución un carácter democrático-popular. La burguesía criolla puede ser parte de un proyecto de liberación nacional, pero no puede ser su vanguardia. Entendemos la revolución sobre todo como poder popular. El socialismo en este sentido se construye directamente desde el seno del movimiento de masas. Si no se logra la trasformación de la revolución en revolución popular, el peligro es un retroceso histórico donde la nación venezolana pueda perder hasta su propia independencia.

En este momento lo determinante, la dirección del proceso, es el Estado. El Estado que nace con la constitución bolivariana sin embargo es controlado por la burguesía criolla la cual, a pesar de que no controla a las masas, no deja espacio a los movimientos populares que a su vez son limitados en su fuerza a causa de la debilidad de la izquierda.

¿Hay contradicciones en el proceso, debilidades de la burguesía, que podrían permitir a las fuerzas revolucionarias ponerse a la cabeza del proceso?

El problema es que el pueblo todavía es poco organizado y mas aún las organizaciones revolucionarias, así que no tienen la posibilidad de incidir en el espacio público. El pueblo sigue la dirección de Chávez, pero sin organización ni proyecto propio. El mérito de Chávez es que sabe utilizar un lenguaje simple y construir propuestas cercanas al pueblo que son viables. El problema está en entender la necesidad de un proceso organizativo al interno del proceso bolivariano, dentro del pueblo. La coyuntura actual ha abierto nuevos espacios también institucionales para la acumulación de fuerzas de donde se puede desarrollar la estrategia revolucionaria. Las alcaldías por ejemplo pueden ser un instrumento que permite articular y crear un referente de poder popular. Pero el desarrollo organizativo es lento.

¿El peligro de una intervención estadounidense y la propuesta de Chávez de defensa integral popular del país indica una mayor integración del pueblo en el proceso, incluso en las Fuerzas Armadas?

El objetivo debe ser la formación de una vanguardia plural que encarne la defensa integral del país, el anticapitalismo, la profundización de la revolución y la construcción de un nuevo Estado. Si surge una vanguardia plural nosotros como FBL nos disolveremos en ella. El debate alrededor de la nueva doctrina de defensa puede ser un aporte. Nuestra visión estratégica también parte de la confrontación con el imperio, razón por la cual mantenemos un aparato militar, no para asaltar el poder.
Dentro de las Fuerzas Armadas todo esto ha provocado una discusión, hasta que algunos exponentes observaban que si así son las cosas – o sea una doctrina militar completamente nueva tanto en su diseño estratégico como también en sus instrumentos, una concepción de unidades de defensa populares – entonces las FBL tienen razón en su planteamiento. Esto indica que la línea de Chávez hasta en las propias fuerzas armadas crea contradicciones.

¿Cómo enfrenta la izquierda revolucionaria el próximo período que será marcado por el acercamiento de las elecciones presidenciales del 2006?

El pensamiento de Chávez es muy condicionado por la correlación de fuerzas. Chávez mismo hoy plantea todos los problemas claves como el antiimperialismo, el burocratismo, el reformismo, la democracia participativa, etc., temas propios de la izquierda revolucionaria. Antes del referéndum nos esperábamos un discurso reconciliador de Chávez, él en cambio ha radicalizado su línea y ha iniciado un ataque contra los aspectos débiles dentro del proceso mismo. Los revolucionarios tenemos que estar atentos de no alejarnos del papel dirigente real que juega el Presidente Chávez.

Nuestra crítica principal es que Chávez no promueve la creación de una vanguardia colectiva para llevar adelante el proceso apoyándose en ella. En esto muestra demasiado pragmatismo. Mucho sin embargo depende de la política que seguirán los EE.UU. frente a Venezuela. Nosotros definíamos el próximo período como una tregua relativa ya que considerábamos que Bush fuese ocupado en el Medio Oriente. Sin embargo, contrariamente a nuestra previsión, el desarrollo de la coyuntura política actual demuestra que los EE.UU. no esperarán para tomar acciones que apuntan a resolver el “problema Venezuela”. Esto se expresa en el discurso sobre el “populismo radical” de James Hill, ex-comandante del Comando Sur.

Antes de las elecciones del 2006 pensamos que habrá una aceleración de las iniciativas estadounidenses lo que va a condicionar las elecciones. Puede ser que la contradicción fundamental imperio-nación se volverá dominante para la próxima coyuntura política venezolana y influirá en el debate entre reforma y revolución. Nosotros vamos a estar presentes en este escenario porque podemos decir que después del presidente Chávez somos parte de las fuerzas mas organizadas.

Venezuela, Febrero 2005 fuente: www.prensadefrente.org

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